miércoles, 25 de marzo de 2015

Un alma anclada


Tengo un alma anclada con una estaca,
y sueños que tiran de ella cada uno por su lado,
un corazón enamorado,
sueños que se llevan otros sueños,
sueños que se llevan pedazos de mi alma,
un alma un poco desgastada que al final me dejará,
pero también tengo besos que reclaman sus besos,
besos que alimentan mi esencia,
y me llenan de paz.
Tengo esta alma que la reclama, que la extraña, y que la ama,
un alma que precisa verla en mi estancia,
y sentir la llama que recorre su cuerpo,
un alma que quiere despojar por un momento sus penas,
disfrutar de una larga faena,
y convertirnos en hienas que devoran pasión.                                                                            
...tengo un alma fría, que ella llena de arrebato,                                                                  
y un querer cautivo de su encanto.